Hay realidades que incomodan. Y precisamente por eso, a menudo se silencian.
Esta exposición nace para romper ese silencio. Para mirar de frente. Para nombrar lo que ocurre.
“Vidas palestinas bajo ocupación: familias beduinas del valle del Jordán” nos acerca, sin filtros, a la vida cotidiana de las comunidades beduinas palestinas que resisten en su propia tierra, amenazadas por el régimen israelí que condiciona cada aspecto de su existencia.
No es solo una exposición. Es una ventana abierta a vidas que continúan día tras día, a pesar de todo, defendiendo su legítimo derecho a existir en su propia tierra.
Un territorio bajo presión permanente
Lo que esta exposición documenta no son hechos aislados ni episodios puntuales.
Hablamos de un contexto sostenido en el tiempo, marcado por la limpieza étnica, el régimen de apartheid de Israel y una violencia estructural que atraviesa la vida diaria del pueblo palestino.
En el valle del Jordán, miles de familias viven bajo una presión constante: demoliciones de viviendas, expulsiones, robo de tierras, restricciones de movimiento.
Y el agua —fuente de vida— no es que falte:
es controlada, apropiada y negada por las fuerzas de ocupación.
A todo ello se suma la brutalidad de colonos instalados en asentamientos ilegales, amparados y financiados por Israel, que ejercen un asedio constante sobre la población palestina mediante intimidación, ataques, desplazamientos forzados, llegando incluso al asesinato.
Es un sistema. No es una excepción.
Existir es resistir
Y sin embargo, esta exposición habla de quienes siguen viviendo en su tierra. De sus legítimos dueños, que permanecen generación tras generación, a pesar de los intentos constantes de expulsión y de ser borrados de la memoria.
Habla de superación. De arraigo. De una dignidad que nunca les ha sido arrebatada.
Mujeres con una fuerza inquebrantable, esenciales en la vida y la resistencia de sus comunidades.
Niñas y niños que, incluso en medio del miedo, siguen soñando con aprender, crecer y construir un futuro.
Familias que se levantan cada día con la determinación de cuidar a los suyos y no rendirse.
De personas que, frente a la violencia y la injusticia, siguen apostando por la vida, por la justicia y por sus derechos frente a la impunidad.
Frente a la fuerza ocupante, la resistencia no es un gesto puntual: es una forma de mantenerse en pie, de proteger lo que es suyo, de no desaparecer.
Aquí, cada imagen y cada testimonio lo dejan claro: resistir no es una consigna, es una forma de vida.
Un trabajo colectivo para hacer visible lo invisible
El material ha sido documentado por el fotógrafo alemán Heiner Schmitz y cedido por la asociación Save the Jordan Valley – To Exist is to Resist, cuyo trabajo permite que estas historias salgan de un territorio donde demasiadas veces se intenta silenciarlas.
Para que estas voces pudieran ser escuchadas aquí, ha sido clave la implicación del alumnado y la profesora del curso CAPE-Inglés 2026 de la Escuela Oficial de Idiomas de Lebrija, que han traducido los textos del inglés al español de forma comprometida y desinteresada.
Queremos agradecer también a Chiro, compañero de La Colectiva, y a su hijo Borja, por su colaboración generosa en las traducciones, su implicación cercana y su compromiso, aportando su tiempo y dedicación para que estas historias pudieran ser compartidas.
A ello se suma la aportación de JunsRa, que ha elaborado los mapas que acompañan la exposición, permitiendo situar las aldeas y comprender mejor el territorio del valle del Jordán, acercándolo a quienes lo observan desde la distancia.
Esta exposición cuenta además con el patrocinio de la Diputación de Sevilla, haciendo posible que estas historias crucen fronteras y lleguen hasta nuestra comunidad.
Gracias a ello, hoy estas vidas pueden ser leídas, comprendidas y sentidas.
La exposición tendrá lugar…
La exposición podrá visitarse en la Sala de La Misericordia – C/ José Sánchez de Alva Nº28, Lebrija (Sevilla)
- Inauguración: martes 5 de mayo a las 19:00 h
- Visitas: 6, 7 y 8 de mayo, de 18:30 h a 21:00 h
Durante la inauguración, tendrá lugar un espacio de “Experiencias internacionalistas”, con la participación de voluntarias que han estado en la zona y compartirán testimonios de primera mano
Mirar es tomar posición
Esta exposición no pretende ser neutral. Pretende ser clara.
Porque lo que ocurre en el valle del Jordán y en toda Palestina no es que no exista: es deliberadamente ocultado, apartado de la mirada, relegado al silencio.
Y frente a eso, mostrar, contar y compartir también es una forma de posicionarse. De hacer resistencia desde la distancia y romper el falso discurso colonial.
Aquí no hay solo imágenes. Hay historias de vidas.
Vidas que resisten. Vidas que permanecen. Vidas que, a pesar de todo, siguen diciendo: seguimos aquí, en nuestra tierra.








